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HERRAMIENTAS PARA COMUNICAR INFORMACIÓN CIENTÍFICA A DECISORES

Necesidades “caducables”

Existen algunas necesidades circunscritas a ciertos períodos o líneas de tiempo. Dentro de algunos márgenes una información sería valiosa y fuera de ellos quizá pierda su valor, al menos en lo que respecta a su aplicación. Y ello tiene que ver con el concepto de incertidumbre.

Si bien las ciencias de la naturaleza en general tienen un mayor grado de certidumbre en comparación con las ciencias sociales, también en este campo hay que lidiar con un rango de incertidumbre.

Se produce de manera especial en las proyecciones relacionadas con la meteorología. No se trata solamente de la ausencia de datos necesarios para establecer modelos, lo cual puede solucionarse extendiendo el plazo de los registros, sino que el objeto mismo de estas ciencias, como son los procesos propios de la naturaleza, tienen en sí mismos este carácter indeterminado.

En el caso de las costas de Sudamérica se esperaba el fenómeno de la corriente de El Niño entre 2014 y 2015. Si bien no había certeza el consenso en general alertaba que se podía realizar, y eso con evidencias diversas. Sin embargo no se produjo. Por el contrario, un fenómeno similar, el Niño Costero, cuyo impacto significativo fue en 2016, no se pudo predecir hasta unos meses o semanas antes de que se produjese.

En ese sentido, es importante que los investigadores tengan en cuenta este rango de certeza de la información generada en el contexto de una cuenca específica con el fin de que los tomadores de decisión puedan tener mejores aciertos en las obras de mitigación.

Es verdad que esta evaluación puede tener una carga de probabilidad muy alta, pero los investigadores también deben asumir el riesgo de que la estimación no se realice. También haciendo uso de la data histórica de cada disciplina se pueden generar modelos de qué es lo que puede ocurrir con mayor probabilidad (pronósticos). Asimismo se debe comunicar la escala completa de ese rango de ocurrencia.

En todo caso, se puede establecer un criterio general para determinar cuándo una información es útil y cuándo dejará de serlo, o cuándo un conocimiento es una herramienta para la acción y cuándo se convierte en cultura general.

Especialmente en las áreas climáticas, quizá algunos investigadores tiendan esperar reducir el rango de incertidumbre lo mejor posible antes de comunicar sus resultados, pero ello puede producir condiciones en las cuales los decisores no generen ninguna medida de contingencia, y las consecuencias son evidentes.

En todo caso, se recomienda comunicar los resultados disponibles, y además señalar los beneficios potenciales del uso de la información disponible, como cuáles son los riesgos si no se hace nada al respecto.

Por lo general, los tomadores de decisión suelen evaluar la ocurrencia o no de ciertos fenómenos usando parámetros y normas diferentes a las de los investigadores. Por ejemplo, sus actividades, planificaciones, se enmarcan en calendarios artificiales y periódicos, como pueden ser semestres, trimestres, años fiscales, etc. Y es dentro de esos espacios en los que recaen las planificaciones y necesitan herramientas informativas.

En cambio el investigador se guía más por el ciclo propio de la naturaleza, y ese ciclo no siempre tiene una línea regular y predecible. Es por ello que el grado de incertidumbre aceptable debe relacionarse con la urgencia de la cuestión en juego o las metas que requieren acciones.

El rango de incertidumbre aceptable también puede determinarse a partir de los recursos disponibles de las instituciones involucradas o del contexto legal que les faculte tomar acciones, como se ha expuesto en las unidades respectivas.

La falta de atención sistemática de incertidumbres cuantificables hace que la base científica para las políticas frente a los fenómenos climáticos sea propensa a controversias. Así por ejemplo, algún pronóstico que no se cumpla puede hacer disminuir el apoyo público a las investigaciones y políticas referidas al clima. Y eso puede tener repercusiones de importancia, como es el negacionismo del cambio climático.

Con el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París se evidenciará, por ejemplo, las prioridades de los estados particulares a la investigación en estos ámbitos.

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